I don’t want to get any messages saying, “I am holding my position.” We are not holding a Goddamned thing. Let the germans do that. We are advancing constantly and we are not interested in holding onto anything, except the enemy’s ***.
—You know better than me, sir. It’s easy enough making them do what they want to do. It’s trying to get them to do what you want them to do that gives you a headache.
These two places have a little of the innocence and egolessness which is necesary to the quality without a name. And why? Because the people who made them simply do not care what people think of them. I don’t mean that they are defiant: people who defiantly don’t care what other people think of them, they still care at least enough to be defiant—and that is still a posture.
These places are not innocent, and cannot reach the quality without a name, because they are made with an outward glance. The people who made them make them the way they do because they are trying to convey something, some image, to the world outside. Even when they are made to seem natural, even their naturalness is calculated; it is in the end a pose.
Altough the process is precise, and can be defined in exact scientific terms, finally it becomes valuable, not so much because it shows us things which we don’t know, but instead, because it show us what we know already, only daren’t admit because it seems so childish, and so primitive.
“Now there are a good few hundred of these young women in the Zone who’re smitten with love for Tchitcherine, all of them sharp as foxes, but none quite as stubborn as Geli—and none are witches”.
Bus Number Threshold: el número mínimo de miembros del equipo que deberían ser atropellados por un autobús para que las posibilidades de éxito del proyecto superen cero. Se incluye toda la cadena jerárquica hasta el hacedor supremo.
Bus Number Ratio: la relación entre el peso BNT de un determinado miembro y el de un hipotético miembro estándar.
No, no hablo de mis proyectos actuales, gracias a Dios.
A business exec told me that he thinks of consulting firms a bit like Charlie Sheen thinks about prostitutes. When I asked him to explain, he said that when Sheen was being sentenced for using a prostitute, the judge asked him why a man like him would have to pay for sex. And Sheen reportedly replied: “I don’t pay them for sex. I pay them to leave.” The exec went on to explain that he prefers hiring business consulting firms that also do their jobs and then leave.
Negociadores, mercenarios y… ¡Si! ¡Furcias! Sólo nos falta encajar el casino para avanzar hacia una teoría unificadora. Lamentable, pero unificadora, que siempre tiene más empaque.
De todas maneras, a algunos nos gusta pensar que somos capaces de hacer realidad fantasías (profesionales, no penséis mal) que el cliente no podría ni plantearse en su “hogar”. O sueños. Que no es lo mismo que humo.
Nuevos tiempos para las consultoras, los antiguos roles ya no son suficientes. El mundo es de los negociadores y los mercenarios. Inocente, uno señala y pregunta… ¿somos mercenarios, señor? Mal. Los mercenarios son los malos, y los malos son los demás (me gustaría oír el discurso de los demás). Nosotros somos los buenos. Ya hemos adquirido la experiencia suficiente para ser los que negocian con ellos, quienes evitan que su codicia acabe con la paz y la felicidad del mercado. Nosotros no lo hacemos, nunca lo haríamos, por el dinero. Por el dinero ya lo hacen nuestros grandes gestores, nosotros jamás. Nunca. Never. Jamais.
Sabemos que la mayoría de los mercenarios tienen más ética que el ejecutivo medio (al fin y al cabo sólo se venden por dinero). Sabemos con certeza que los freelance son lo que son, es decir, mercenarios. Sabemos que los contractors también lo son, o lo eran en el sentido más original del término. Y sabemos, tras una larga tradición, que un condottieri se debe a sus hombres, sus palabras y sus contratos, tres obligaciones que harían palidecer a muchos escaladores corporativos (prometo que no tengo hacia ellos una especial inquina, a éstas alturas sólo un interés de naturalista / antropólogo).
Si hay mercenarios, es decir, soldados, hay seguidores. Prostitutas, mayormente. No hay que llevar mucho en la consultoría pedestre para saber que en el fondo cumplimos un papel en cierto modo similar. Y casi nunca bien pagados. Con experiencia ascenderemos a ser negociadores. Mal pagados pero, además, negociamos. Con los malos, con los mercenarios.
Si hay negociadores, las películas nos han enseñado que habrá terroristas. Pero, aunque parezca un contrasentido, con ellos no se negocia. ¿O son ellos quienes no negocian con nosotros, lo que invierte los términos? Como es obvio para cualquier persona de bien, no hay terroristas buenos. Se convierten automáticamente en mercenarios porque con ellos si se puede negociar. Se puede y se hace.
Un tipo de terroristas son los talibanes. Pero son ellos los que no negocian con nosotros ¿Sera que ahora somos terroristas? ¿O somos nosotros quienes no negociamos? ¿Eso nos convierte en terroristas (casi era mejor ser un mercenario)? Con el suficiente (opio / armas / derechos de paso / requisitos / plazos de entrega / cuerpos encorbatados) sobre la mesa si negocian, así que son negociadores… ¿y nosotros mercenarios? ¿Eso no era malo? ¿O es que ahora somos pros…?
¡Aaaaaaagh!
Ahora ya se porque consultor es el que quiere. Es el que quiere dormir tranquilo.
La Rosellini estupenda, a pesar del peinado. Eso si, su acento sonaba muy raro, no lo recordaba parecido en otras películas. Me ha gustado mucho más en este plano detalle que en el cartel original de la película, que muestra un momento de la misma escena.
No la habia visto, y aunque tiene cosas raras, no son tan raras como esperaba. Es raro que su director no sea raro. Aunque algunas escenas son típicas suyas, sin sorpresas por esta parte.
Podéis imaginar qué película es, director y además algunas de las siguientes que veré estos días.
Je vis en plein midi descendre sur ma tête
Un nuage funèbre et gros d’une tempête,
Qui portait un troupeau de démons vicieux,
Semblables à des nains cruels et curieux.
À me considérer froidement ils se mirent,
Et, comme des passants sur un fou qu’ils admirent,
Je les entendis rire et chuchoter entre eux,
En échangeant maint signe et maint clignement d’yeux.
Y vi en pleno mediodía descender sobre mi cabeza
La nube fúnebre y pesada de una tempestad,
Que llevaba un tropel de demonios viciosos,
Parecidos a enanos crueles y curiosos.
A considerarme fríamente se pusieron
Y, como viandantes sobre un loco que admiran,
Los escuché reír y cuchichear entre ellos,
Cambiando muchas señas y guiñadas.
Este hombre estuvo en una apertura de jornadas. Está claro, no puede ser de oídas. Aunque de esa época no me suenan muchas… habrá que revisar los anales.
[...] we shall fight on the beaches, we shall fight on the landing grounds, we shall fight in the fields and in the streets, we shall fight in the hills; we shall never surrender.
Winston Churchill, House of Commons, 4 de junio de 1940
Recordando, vía Google Talk, una parte del fin de semana, me acabo de dar cuenta de que lo único que tengo claro es que cada vez tengo menos cosas claras. De la simple incertidumbre a esto va un mundo de dolores de cabeza, así que mejor lo dejo por ahora.
The Nazgûl were they, the Ringwraiths, the Enemy’s most terrible servants; darkness went with them, and they cried with the voices of death.
(The Silmarillion: “Of the Rings of Power and the Third Age”, 346).
They have no great physical power against the fearless,” he wrote, “but what they have, and the fear that they inspire, is enormously increased in darkness.
No, no son nazgules, pero ha sido verlo y han comenzado a cabalgar por mi mente (a lo mejor es que aún tengo fiebre). ¿Han pasado por la vuestra también?
El mito es el padre de la poesía,
que engendra a la retórica,
madre de la dialéctica
(pelean sin parar, claro),
que dará a luz a la lógica…
Hasta de un libro un poco decepcionante (quizá traicionado por las expectativas) pueden sacarse ideas. Imitando unas líneas que pensaba haber leído en Dr. Bloodmoney, pero no he sabido encontrar.
Si el Firefox fuese femenino… ¿cómo lo llamaríamos?
¿Zorra caliente, que queda un poco sucio (pero provoca), ó Zorrita ardiente, que parece más cariñoso, aunque tambien es algo sucio (y provoca igualmente)? Que yo lo que quiero es que ustedes queden contentos, contentos.
Aceptamos sugerencias. Y si es otra aplicación la que os hace tilín, no os cortéis…
…nunca sabes lo que te va a salir dentro. Mmm, o algo. Bueno te puedes hacer una idea… que mala es la imaginación :'(.
Cuantas noches que empiezan así..
Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.
Para progresar adecuadamente hacia un estado, quizá alterado, pero mucho más productivo e interesante. Y sin que nadie me eche nada en la bebida (creo).
Audio clip: Adobe Flash Player (version 9 or above) is required to play this audio clip. Download the latest version here. You also need to have JavaScript enabled in your browser.
Y es que, cómo establecen inexorables leyes naturales, con el impulso suficiente hasta un elefante (rosa) puede volar, pero no es buena idea ponerse debajo.
P.D. si, lo sé, bastaba con subir las canciones a un ftp (y de hecho es donde están). Y debería dejar de trasnochar. Tanto.
Con el último post aún dando vueltas por la cabeza decidí darme un respiro y relajarme tras una semana un poco ajetreada. Gran idea, por ejemplo, aprovechar para terminar de ver una de mis series favoritas, comprada en DVD hace un tiempo y aún a medias. Gran error, porque ya la vi hace tiempo, sé perfectamente de que va y ha sido como echar más carbón a la caldera.
La cuarta temporada de la víbora negra es, como comedia, la más floja. Sigue siendo divertida, la víbora es la víbora al fin y al cabo, pero después de la segunda y la tercera temporada, las ácidas frases de Edmund Blackadder siguen ya un patrón bien conocido. Se reduce el número de personajes y escenarios, y se concentra en tan sólo un tema.
Pero que téma. Y más para una obra inglesa. La guerra, lo absurdo de la guerra como tema abstracto, y de forma concreta la gran guerra.
Para los ingleses la primera guerra mundial sigue siendo la gran tragedia (ridícula) de su historia más reciente. Donde los alemanes han visto el drama del patrioterismo a través de Sin novedad en el frente, en ciertos momentos envejecida pero con algunas de las escenas más brutales del cine antibélico. Donde los franceses han tardado más de 80 años en revisar su experiencia de la guerra, y la han reducido a películas convencionales o a críticas tangenciales, cómo Capitaine Conan (que habla más bien del síndrome del guerrero), o varios dramas (excelentes eso si, pero que no comentaré hoy) sobre la inmediata posguerra y las secuelas de la guerra en los no combatientes. O donde han necesitado una ayudita externa, como Senderos de gloria, otra denuncia del absurdo con un leve toque de drama judicial (algo que, curiosamente, tambien se retrata en la última parte de Capitaine Conan). Donde los australianos y familia ANZAC han puesto su parte de crítica antibélica casi como añadido a otras historias (Gallípoli). Donde los americanos han contado una dura historia, pero que trasciende un conflicto particular.
Ahí, justo en el centro, los ingleses han utilizado una comedia para ponerse a si mismos patas arriba. Como sabemos hace años gracias a Pogo (lo siento, Oliver, se te vió el plumero), para el horror no nos hace falta enemigo, así que, salvo una honrosa excepción (y una espía, si es que lo era) nuestro mínimo grupito de soldados británicos se basta y sobra para dejarnos siempre un gesto amargo tras las sonrisas.
Melchett: There is, however, one small problem. Blackadder: That everyone always gets slaughtered in the first ten seconds? Melchett: Exactly. And Field Marshal Haig is worried that this may be depressing the men a tadge, so he’s looking for a way to cheer the men up. Blackadder: His resignation and suicide seem the obvious answer. Melchett: Interesting thought. Make a note of it, Darling.
El último episodio, Goodbyeee… sobresale justo cuando el resto de la serie ha dejado una sensación de dejá vu cómico. Y lo hace con el menor número de gags de todos los episodios. Incluso a pesar, o gracias quizá, a poner líneas serias en boca de personajes de los que no se espera algo asi. Al final, salvo Baldrick, todos parecen haber llegado al punto en el que el cínico capitán Blackadder ya comenzó seis episodios atrás.
Para mi, la escena final y el ending son redondos. Sólo algunas escenas de Sin novedad en el frente me han impresionado igual. Probablemente porque me ha producido uno de esos momentos en los que numerosas historias, ideas, símbolos y datos más o menos separados conectan y encajan como un puzle. No es ninguna novedad que Blackadder rebosa de guiños y referencias de todo tipo, y el final no es una excepción. Puede que sea una señal de que me interesa demasiado la gran guerra, pero prefiero pensar que es, tan sólo, otra prueba de que Blackadder goes forward: Goodbyeee… es mucho más que una serie de chistes.
Puede que me anime a escribir una crítica más en profundidad, explorando todas esas conexiones. Pero sé que me pueden llevar por lugares lejanos y alguno aún desconocido. Por hoy os dejo, simplemente, la escena.
In Flanders fields, por John McCrae
In Flanders fields the poppies blow
Between the crosses, row on row,
That mark our place; and in the sky
The larks, still bravely singing, fly
Scarce heard amid the guns below.
We are the dead. Short days ago
We lived, felt dawn, saw sunset glow,
Loved, and were loved, and now we lie
In Flanders fields.
Take up our quarrel with the foe:
To you from failing hands we throw
The torch; be yours to hold it high.
If ye break faith with us who die
We shall not sleep, though poppies grow
In Flanders fields.
¿El mensaje sigue siendo el mismo o queda banalizado al reformularse con lego? ¿Desaparece? ¿Por qué no puede llegar a ser independiente, no es en el fondo una idea tan simple?
Quienes conocemos las fotos originales podemos transferir el mensaje e incluso, por ejemplo, darle un nuevo significado a detalles como la sustitución de soldados por tropas de asalto imperiales. Pero… ¿que transmite al resto? ¿Algún voluntario entre los que nunca habéis visto estas fotos (sé que estáis por ahí)?
Si Flores contra la guerra convertida en escena lego aún podría conservar su fuerza, cómo imagen icónica que casi es. ¿Qué le queda a la ejecución del vietcong? ¿dos sonrisas de lego? ¿una pistola?
Hay sugus y cervezas para quien sugiera imágenes que trascenderían (o no) una conversión (no vale la excusa de que sois de famobil)… A mi se me ocurren un par que si y un par que no sin salir de Vietnam. Empiezo a hacerme una idea de por qué unas si y otras no.
Ya puestos ¿que podría decirnos un Triunfo de la voluntad con lego? Si no sabéis de que documental hablo, ya tardais… y no, no es esto, ni esto…
¿Dónde están los hermanos pequeños videodigitales cuando se les necesita? Niño, que sé que a veces hasta lees esto… ¿Cuando quieres que mangue legos y te vienes por BCN?
Si esto no es pop art, que venga Alloway y lo vea.
Recent Comments